El amor nos hace querer más de la vida.

Hace una semanas mi mamá empezó a salir con un señor llamado Jorge. Hasta ahora se han llevado muy bien y están viviendo un noviazgo muy lindo. Hoy me pidió que si sabía dónde conseguir marihuana, porque la consumir juntos.

Hoy le dije que estaría bueno que también que fumáramos mi tio Gerardo, ella y yo. Me respondió que sí, pero que quiere primero ver qué efecto tiene con Jorge.

Ninguno de los dos, a sus casi 70 años la han probado y ahora aprovechando esa etapa de altas cerotonina durante el enamoramiento, se van a atrever a hacer algo que nunca habían hecho. En parte para eso también es el enamoramiento, para sentir al otro, para disfrutarlo, pero para maravillarnos con nosotros mismos, con lo que podemos ser, con lo que podemos hacer. Para querer ir más allá para aventurarnos, para recordarnos lo hermoso que es el viaje de es estar vivo.

Para enfrentar nuestros miedos, para poner en pausa nuestros prejuicios y nuestras creencias. Para no solo imaginar con un mundo mejor, con una vida mejor… también para querer construirlos.

Pero sobre todo, enamorarnos nos impulsa a estar en el presente, porque este está siendo simplemente delicioso.

Ninguna palabrería que pueda Yo dejar aquí, se le acerca a la gran experiencia, al fenómeno y al disfrute del enamoramiento.

23 de julio, 2026

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