Mitos del Ring

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2 de septiembre, 2026

Hace unos días le pedí a mi amigo Galo @galo_balcazar, al que admiro por su gran talento y forma de conducirse por el mundo, que me permitiera seguirlo con mi cámara y retratar un día de su trabajo.

Seguir a alguien en sus actividades, es un ejercicio que he hecho un par de veces, sin embargo, hasta hace poco tiempo le encontré un valor más significativo.

Galo me citó para la última función de un espectáculo llamado “Mitos del Ring”, en el cual era el presentador.

Yo nunca había ido ni a las luchas ni a la Arena México. Fue algo sorprendente y conmovedor, pero ya llegaré a ese punto.

Quedé de verlo en el estacionamiento, donde fue saludando de mano y presentándome a cada uno de los trabajadores de la Arena México, desde el que atiende el estacionamiento, hasta los que estaban en camerinos y al director del evento.

Mientras saludaba, iba sacando de su mochila botellas de un Mezcal que él produce junto con sus amigos. Regaló tantas como pudo. Una de ellas, fue uno de los mezcales más ricos que he probado: Mezcal con cempasúchil. No sé a quién se le ocurrió esa idea, pero la calidad del agave, sumado a esa combinación fue realmente exquisito.

Poco después fue a “microfonearse” y a hacer una prueba de audio. Me cimbró sentir la fuerza de su voz y su energía al ensayar. No importa que tanto conozca de su trabajo de doblaje, en comerciales y en teatro, siempre me sorprende. La energía de su voz es estremecedora.

Después fuimos a maquillaje y terminando se personificó, platicó con el director, el productor y algunos colegas más.

Momentos más tarde me asignaron un lugar en la parte trasera del Ring con una vista privilegiada, desde donde se veía la entrada de todos los personajes.

El espectáculo comenzó y Galo dió la introducción con esa potente voz que acompañada del vestuario, el público y performance de los danzantes a cargo del grupo Calpulli Tlaloc cobró una fuerza adicional.

Después de la introducción por parte de Galo y la entrada de los danzantes, proyectaron un video con el primer mito prehispánico, donde se cuenta la historia de dos entes antagónicos, los cuales, al terminar el video, son representados por luchadores profesionales de la Arena México.

Así cada lucha, venía acompañada de un video que daba el contexto que sería escenificado.

La idea es exquisita: combinar un espectáculo como la lucha libre, una tradición mexicana admirada en todo el mundo, con el trasfondo de la riqueza de nuestro México prehispánico.

Hubo varios encuentros, luchadores contra luchadores, luchadoras contra luchadoras, cuatro contra cuatro, el sol contra la luna y mucho más…

Me da tristeza pensar que es tal vez la última ocasión que podré ver este show, pero mantengo los dedos cruzados, deseando que pronto estrenen una nueva temporada y poder vivir esa experiencia una vez más.

Terminando el evento, Galo y algunos integrantes del grupo Calpulli Tlaloc me invitaron a acompañarlos en su cierre en un bar cerca de ahí. Platicando con ellos, me comentaron que no solo hacían eventos, sino que danzaban de forma tradicional para venerar a las deidades de distintos lugares. Uno de ellos hace un ritual el día de la tradición y todos sus compañeros danzantes lo acompañan como una especie de Tequio de danza. Todos para uno y uno para todos, en una hermosa relación de honor y compañerismo.

Quisiera contar más del grupo Calpulli Tlaloc, lo divertido que fue brindar con ellos, pero lo dejaré, tal vez, para otra publicación.

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